viernes, 24 de abril de 2015

Rebasado de prótesis dentales, el arte del trabajo artesano

El rebasado en prótesis parciales tiene un importante protagonista
para el correcto desarrollo del resultado final, el que toma la impresión.

Como todo en esta vida lo que se desconoce y no se analiza, es motivo de un resultado
inesperado. De siempre las culpas se han dirigido hacia el mismo, el
protésico, técnico en prótesis dental u odontotécnico.
La razón debe ser, que como es el responsable de que la prótesis
tras el rebasado de problemas de entrada, que moleste o bascule, etc., se deduce que algo ha hecho mal.

Sería importante conocer con que material nos disponemos a rebasar.

¿Conocemos las recomendaciones escritas del fabricante de ese
producto?

De los productos que han pasado por mis manos sigo decantándome
por las siliconas en vez del polisulfuro, aunque si es cierto que este
en manos expertas (utilizando su adhesivo), también es muy buen
material. Las siliconas necesitan también de su adhesivo para que el
material se pegue perfectamente, pues el principal inconveniente de despegarse son las piezas que conserva el propio paciente en boca, algunas de ellas periodontales.

¿Qué cosas debemos tener en consideración?

Primero: ¿Tenemos claro que el rebasado va a solucionar los
problemas que nos plantea nuestro paciente?. A veces retocando las zonas de presión, comprobando la oclusión y colocando un
acondicionador de tejido, nos prepara la mucosa y así tras unas semanas de observación, podremos rebasar la prótesis.

¿Impresión de arrastre de alginato o solo silicona?




De nuevo las impresiones de arrastre sin previa planificación no son la mejor opción: se quedan en boca y no son arrastradas, pues no hemos abierto los ganchos; se despega la silicona en algunas zonas de la prótesis, sobre todo alrededor de la resina que tapa los dientes por lingual o palatino; los dientes tras el vaciado de escayola aparecen completamente distorsionados al no haber sido retirado parte de la silicona de las piezas del paciente antes del fraguado de la silicona, o por haberse despegado, etc.


Solución, planificar el trabajo y comunicar al Técnico en Prótesis Dental u Odontotécnico la situación y como poder obtener para ese caso en concreto, los mejores resultados.




lunes, 6 de abril de 2015

¿Qué es el rebasado?

El rebasado consiste en una renovación completa de la base de la dentadura postiza o prótesis, pero manteniendo los mismos dientes. El objetivo del rebasado es el de mejorar la estabilidad y falta de retención de las dentaduras, que ha empeorado con el paso del tiempo....
El rebasado es por tanto un procedimiento que sirve para ajustar la base de la prótesis dental a aquellos tejidos en los que se apoya. Se hace mediante la utilización de un material que formará parte de la base.
La mayoría de las nuevas prótesis se conservan bastante bien en la boca después de la colocación porque la base interna de la dentadura se ajusta a la forma de sus encías. Sin embargo, con el paso del tiempo, las encías tienden a cambiar de forma, sobre todo, a medida que se envejece o se adelgaza. Debido a este efecto, las dentaduras se irán desajustando poco a poco.
El periodo recomendado es cada dos años, aunque depende de pacientes. Rebasar la dentadura ayuda a mantener la retención de la misma, a proteger el tejido de las encías y preservar el hueso.


Rebasado de prótesis dentales

 

 Quizás no habría que prestar la importancia a este tipo de trabajos para desarrollar un artículo, pero los años de profesión me hace dedicarle un espacio de comunicación para considerarle la importancia que tiene, que creo que es mucha.

Tras el primer contacto facultativo-paciente, no siempre se le presta la suficiente atención a realizar un estudio metódico de la situación del conjunto prótesis-mucosas. Es cierto que tras la petición por parte del paciente de movilidad, desajuste o falta de sujeción, se opta rápidamente con un rebasado o bien con silicona o bien con polisulfuro.
Posteriormente haré un inciso sobre ambos materiales.

Creo que la primera exploración debería ser amplia o como dicen los libros hay que realizar un examen minucioso:

-Estado de ambas mucosas: erosiones-úlceras, hiperplasia papilar, épulis, estomatitis, etc.

-Estado de la prótesis: extensión, desgastes oclusales, articulación, estado de la resina , etc.

Hay veces que al comprobar el estado de las mucosas no termino de entender que es lo que le lleva a algunos dentistas a rebasar con el material de su preferencia, remitirlo al laboratorio y pedirlo para mañana .Creo que no lo consigo entender, pues este tipo de trabajos no tienen complicación alguna, eso creen.

Esa forma de trabajar va a comprometer al laboratorio ha realizar algo que desconoce, pues no ve el estado inicial de las mucosas .No va a satisfacer al paciente, pues va a llamar para que le hagan retoques, con el consiguiente enfado del facultativo pues achaca la culpa de su tiempo perdido al laboratorio.
 

Si tengo que entender porque se procede de esta forma de trabajar, la conclusión es, desconocimiento?.

Como especialistas en prótesis dentales nuestras aspiraciones no se quedan en lo que tenemos delante sino en ese gran desconocido que es el paciente, sus encías, su musculatura, sus problemas que le conducen a ir a la clínica .De esta inquietud nace el observar, estar presente en la toma de registros, poder comparar el modelo maestro con las encías del paciente, esto hace aprender y corregir los errores que se cometen día a día tras la toma de impresión, pues los protocolos de elaboración del laboratorio son revisados tras detectarse cualquier problema en la terminación de las prótesis. En cambio los de la clínica la mayor parte de las veces parten por comentarios que el protésico hace a la clínica, pues las impresiones no son correctas, para iniciar el trabajo.




 La gran mayoría de pacientes cuando toman la decisión de ir al dentista, han pasado meses o años intentando dar solución a un problema que tienen (almohadillas, pegamentos, algodones, gasas, retoques con limas de uñas etc.) o sufriendo las molestias de una prótesis que está completamente clavada. Con todos estos antecedentes no se puede obviar ese primer examen hasta el punto tomar la primera decisión que culminará finalmente con un rebasado de la prótesis.
Las diferentes opciones que se tomaran dependerán de ese estado inicial de las mucosas; si están completamente dañadas, se acortará todo el borde cortante que se ha extendido en forma excesiva como consecuencia de que la base de la prótesis se ha desplazado. La razón de ello es que el hueso de proceso residual se reabsorbe y permite que la prótesis se "asiente”, proyectando hacia arriba el borde de esta dentro del saco mucoso. La inflamación por lo general es ligera y crónica, y el paciente suele no quejarse hasta que se da cuenta de que existen elongaciones de tejido hipertrofiado.

Una forma de tratamiento es dejar fuera de la boca la prótesis hasta que el tejido dañado recupere su estado de salud, esto implicaría un sacrificio por parte del paciente.
Con la ayuda de materiales acondicionadores de tejido, puede continuar usando las prótesis mientras tiene lugar la cicatrización. Uno de los puntos claves del tratamiento es la eliminación del factor irritante, con frecuencia puede ser necesario reducir drásticamente o eliminar el borde de la prótesis. Otra opción sería cuando nos encontramos un estado inicial de las mucosas normal pero comprobamos la ausencia de sellado periférico en todo su contorno. Un simple rebasado no nos devolverá la extensión que necesitamos pues el material de relleno fluye entre la base y la mucosa perdiéndose por las partes exteriores de la prótesis pues no hay nada que la haga permanecer donde debería. Los bordes deben examinarse para observar si la extensión es insuficiente, y si es así debe corregirse con cera, modelina, silicona de adición, etc. cualquier método es bueno si se conoce su forma de trabajo y las recomendaciones del fabricante del producto.

Es importante saber planificar el trabajo pues el resultado final va a variar según se proceda. Creo que en esa primera evaluación tendremos claro cual va a ser el protocolo a emplear.

El inciso que quería recalcar sobre los materiales de rebasado es que no hay nada más fácil que leerse el manual del fabricante, por regla general habrá algo que aprenderemos. Es importantísimo en los polisulfuros utilizar el adhesivo para que el material se adhiera bien a la plancha base o a la prótesis, de no usarse no esta claro que podamos confirmar que la impresión es correcta. ¡Quien puede asegurar que cualquier zona de retención nos ha hecho desprender el material de la base y nos va a dar una información en el vaciado errónea!. El laboratorio en el estudio de la impresión o mientras coloca la cera para hacer un encofrado antes del vaciado, está viendo esas zonas donde el material se ha desprendido, o donde el material ha tomado mala forma pues se ha enrollado en una servilleta sin pensar que se estaba deformando la impresión.
Las siliconas por regla general se utilizan sin adhesivo y de igual manera es arriesgado para la toma de impresión definitiva utilizarlas o bien tendríamos que secar muy bien la base o hacer un raspado para darle retención. Aunque si preguntamos a la empresa de suministros dentales, tal vez nos encuentre un adhesivo para este tipo de producto.

El interés en dar esta información es que cada uno debería conocer lo que realiza en cada parcela de su profesión para poder encontrar soluciones a esos pequeños detalles que a veces nos hacen pensar que no ha salido del todo bien. Se puede trabajar con bastante eficacia pero sobre todo depende de un común entendimiento, solo así conseguiremos el objetivo final, un paciente satisfecho.




sábado, 4 de abril de 2015

La estomatitis protésica


  ESTOMATITIS PROTÉSICA

 

 

La Estomatitis protésica es una inflamación de la mucosa frecuente en los pacientes portadores de prótesis totales entre 11 y 67%. Se caracteriza por áreas de inflamación focal o difusa, edema, y/o tejido hiperplásico asociada al área de soporte biológico de estos aparatos. Se conoce una etiología multifactorial: trauma asociado al desajuste de prótesis, falta de higiene, uso permanente en boca (sin remoción nocturna), enfermedades crónicas y con compromiso del estado inmunológico,etc. Todos estos factores predisponentes traen como consecuencia el desarrollo y colonización de las superficies protésicas por levaduras de Cándida albicans. La presencia de la placa dental en la superficie de las dentaduras es el factor etiológico más importante en la estomatitis subprotésica. La placa comienza a colonizarse por C. albicans, debido a que el acrílico, material con el cual se elaboran las dentaduras presentan una superficie rugosa y porosa que actúa como un reservorio que favorece la adhesión de los microorganismos, sumado a la mala higiene de los pacientes portadores de prótesis, factores predisponentes para el crecimiento de C. albicans.

La mayoría de los pacientes desconoce la adecuada manera de mantener y cuidar sus prótesis. Es necesaria su limpieza diaria para evitar la acumulación de placa, cálculo y pigmentaciones. Estos depósitos no sólo pueden constituir problemas en lo que a la estética y halitosis se refiere, sino también contribuyen a irritaciones e infecciones como candidiasis y estomatitis subprótesica en la mucosa adyacente. 



Los métodos más comunes para la limpieza de prótesis se puede dividir en dos grupos: mecánico y químico. 
 
El método mecánico es el más popular para remover la placa de las dentaduras mediante el uso de cepillos con jabones o dentífricos, sin embargo existen gran cantidad de evidencias que utilizando sólo este método no es suficiente para eliminar la placa bacteriana de las bases de las prótesis por lo que hay que combinarlo con el uso de desinfectantes .
 
Otra desventaja que este método mecánico presenta es que si son empleados de manera exagerada o con una técnica incorrecta puede causar daños a las prótesis, teniendo efectos como manchas persistentes y distorsión de los ganchos afectando su capacidad retentiva. Igualmente, son ineficaces en pacientes con limitación motora, ya que la remoción efectiva de la placa bacteriana requiere de cierto grado de destreza manual, la cual está reducida en adultos mayores. Sin embargo, tiene como ventaja de ser de uso sencillo y económico. 

El método químico, es el segundo método más popular, para la limpieza de prótesis, es superior al mecánico en cuanto al control de placa bacteriana y prevención de estomatitis subprótesica asociada C. albicans. 

Peróxidos Alcalinos: Son los limpiadores más comúnmente usados para limpieza de las prótesis, incluyen polvos o tabletas.
La liberación de oxígeno por parte del peróxido de hidrógeno causa la formación de burbujas o una acción efervescente que tiene un efecto de limpieza mecánica sobre la prótesis. Esta acción mecánica se produce sólo durante un período de 10 a 15 minutos. Haggard afirma que no existen inconvenientes para el empleo de estos productos, excepto la precaución de que no sean ingeridos por accidente, ya que pueden ser confundidos con tabletas de antiácido. Según Shay y otros, pueden ser incompatibles con materiales de rebase blando temporales o permanentes.