lunes, 13 de abril de 2026

Semana de auténtica locura. 10/04/26

Semana de auténtica locura. Viernes de infarto.








Hoy no ha sido trabajar. Ha sido sobrevivir al ritmo.

Encadenas un caso con otro sin margen real de control. Dejas un vaso a medias y ya estás con el siguiente. WhatsApp, teléfono, colaboradores, agenda, la alumna en prácticas… todo entrando a la vez, todo urgente, todo ahora. Sin estructura. Sin tiempo para pensar. Como pollo sin cabeza.

Media hora para comer, más por necesidad fisiológica que por descanso.

Vuelves y te encuentras con otro frente abierto: asistencia en clínica y, cómo no, urgencias. Prótesis completa superior fracturada, con acondicionador de tejido en su base. Decidir rápido, ejecutar aún más rápido… y seguir.

La mesa de trabajo deja de ser una herramienta para convertirse en un reflejo del caos: instrumental acumulado, trabajos a medio, entregas encima. No hay tiempo ni para ordenar, solo para apartar y continuar.

Y cuando parece que el día no puede estirarse más, toca salir corriendo a entregar el último caso en otra clínica donde, una vez más, los tiempos no se respetan y los casos se siguen sumando sin criterio.

Al final del día no solo hay cansancio físico. Hay saturación mental. Hay desgaste.

Porque trabajar así de forma puntual puede pasar. Pero cuando se convierte en rutina… algo no está funcionando bien.

Y precisamente por eso, días como hoy no se deben olvidar.

Van a marcan un antes y un después.
.
.

##protesisjarco 

No hay comentarios:

Publicar un comentario